| LA JUNTA DE CASTILLA Y LEON HA RETIRADO DESDE FEBRERO 5.000 PARES DE CALZADO CONTAMINADO | Array Imprimir Array |
| Viernes, 03 de Abril de 2009 08:05 |
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La Inspección de Consumo de la Junta de Castilla y León ha ordenado desde febrero pasado la retirada de más de cinco mil pares de zapatos de nueve marcas distintas por detectar la presencia de dimetilfumarato en el calzado, producto que produce lesiones cutáneas. Según han precisado hoy fuentes de Consumo de la Junta de Castilla y León, se ha retirado calzado en todas las provincias de la Comunidad y de todos los modelos detectados por la inspección autonómica que podían contener esa sustancia, tras la decisión del Ministerio de Sanidad y Consumo de prohibir, el pasado enero, la comercialización de productos con esa sustancia.La retirada ha afectado a todas las provincias y son nueve las marcas afectadas según se recoge en la red de alerta de la Junta de Castilla y León, sistema que se activa al adoptarse por parte de la autoridad competente medidas que impiden la comercialización de un producto debido al riesgo que supone.Castilla y León ha incluido nueve notificaciones de otras tantas marcas en las que se ha detectado la presencia de esa sustancia, tres de ellas en febrero y el resto a lo largo de la pasada semana. Marcas notificadas. De acuerdo a los datos de la red de alerta de Castilla y León, que se pueden consultar en la nueva web de Consumo del Gobierno autonómico, las marcas notificadas son las botas de señora de la marca V&M; las botas de niña Elin Baby; zapatos de señora Vanelli; zapatos de señora Rosa Cano; botines de señora Mararia; botines de señora Virage; manoletinas BI 4b, modelo Style color Bosco; zapatos de bebé CUCADA, modelo charol rosa; y botas de señora Too Much.El Ministerio decidió prohibir la comercialización de calzado, sillones y cualquier artículo que por su uso pueda estar en contacto con la piel que contenga dimetilfumarato tras detectar varios casos de aparición de eczemas -irritación de la piel- por contacto derivados de la utilización de esta sustancia como fungicida en el calzado, aunque su uso para tal fin está prohibido. El dimetilfumarato, según el Ministerio, se envasa en bolsitas y se inserta en los brazos, asientos o espuma de los sillones y en los envases de los zapatos, y su acción alergénica depende de la rapidez y la cantidad que puede salir de la bolsita e impregne el cuero del sofá, de la silla, del calzado o de cualquier otro producto que pueda estar en contacto con la piel. Fuente: Nortecastilla.es
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